miércoles, 19 de agosto de 2015

Los pueblos más bonitos de Andalucía

Son catorce los que te mostramos en esta galería pero podrían ser muchos más, porque Andalucía está llena de pequeños pueblos de postal junto al mar o encaramados a montañas, unos de casas blancas y balcones repletos de flores, calles estrechas y patios sombreados, otros cargados de arte y tradición, y todos sin duda lugares con mucho encanto. Hay que caminar sin prisa por sus calles, detenerse en sus miradores, respirar su aroma y charlar con sus gentes. Abrimos nuestra ventana para viajar a estos bellos pueblos del sur de la península.

CÁDIZ, ZAHARA DE LA SIERRA
Rodeado de altas montañas Zahara se asoma a las aguas añiles de su embalse desde un castillo inexpugnable y un caserío blanco declarado Conjunto Histórico Artístico. Hay que visitar la iglesia de Santa María de la Mesa, los restos de la villa medieval con sus murallas, la Torre del Reloj y por supuesto pasear por sus callejuelas hasta sentarse a descansar en su Plaza Mayor.
En tu visita no dejes de: probar uno de sus tesoros gastronómicos, los gañotes, dulces de almendra y canela. Copy: Patronato Provincial de Turismo de Cádiz.
CÓRDOBA, PRIEGO DE CÓRDOBA
Localidad barroca por excelencia en sus calles y plazas toman asiento iglesias y palacios del siglo XVIII. Su maravilloso Barrio de la Villa, en la imagen, lo forma un angosto entramado de callecitas empedradas y plazoletas donde reside la quintaesencia de la ciudad musulmana y medieval. Al pasear por él hay que olvidar las prisas y detenerse a disfrutar de los aromas de las flores que inundan sus fachadas y recalar en el Balcón del Adarve.
En tu visita no dejes de: descubrir los aceites denominación de origen Priego de Córdoba, visitar una almazara para conocer su proceso de fabricación y sus olivares centenarios.
MÁLAGA, FRIGILIANA
Uno de los pueblos más bellos de la Axarquía a tan solo seis kilómetros de Nerja. Escalonado y muy en pendiente conserva perfectamente su casco histórico de callejuelas blancas repletas de geranios y plantas.
En tu visita no dejes de: descubrir la única fábrica en Europa de miel de caña que elabora este producto de forma artesanal y tradicional. Se encuentra en el antiguo Palacio de los Condes de Frigiliana, llamado el Ingenio, hoy sede de la fábrica de miel de caña de Nuestra Señora del Carmen.

CÁDIZ, GRAZALEMA
Un pueblo blanco y apiñado a los pies del cerro San Cristóbal en medio de una sierra del mismo nombre y con un barrio viejo jalonado por casones medievales y tres iglesias. Así es Grazalema, una localidad que forma parte de la ruta romántica de los pueblos blancos en la más bella sierra de Cádiz en pleno Parque Natural.
En tu visita no dejes de: visitar alguno de sus talleres artesanales donde se teje la lana merina con la que aseguran se elaboran las mejores mantas del mundo. Copy: Patronato Provincial de Turismo de Cádiz.
CÁDIZ, VEJER DE LA FRONTERA
A pocos kilómetros del Atlántico se ubica este pueblo de casas blancas arracimadas en torno a una alcazaba andalusí. Para descubrirlo hay que visitar su castillo árabe, en la parte más alta del recinto amurallado, pasear por la plazuela y sus calles adyacentes y tapear en sus muchos bares.
En tu visita no dejes de: acercarte a la playa de El Palmar de arena fina y aguas transparentes, una de las pocas playas vírgenes de la zona y una de las favoritas de los amantes del surf.Copy: Patronato Provincial de Turismo de Cádiz.
JAÉN, CAZORLA
Este caserío que esparce sus calles y plazas a los pies del castillo de la Yedra y de la peña rocosa de los Halcones es uno de los más bellos de Andalucía. A lo encantador del pueblo hay que sumar el cinturón de sierras que lo rodea donde nace el Guadalquivir. Lo mejor es perderse por sus calles y disfrutar de su arquitectura, sus casonas nobiliarias, descubrir sus plazas como la Plaza de la Corredera y asomarse a sus miradores.
En tu visita no dejes de: Disfrutar de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas y las muchas posibilidades de realizar actividades de turismo activo y de aventura por la zona.
CÓRDOBA, ZUHEROS
Es el ejemplo perfecto de pueblo andaluz. Posee un castillo árabe encaramado a un risco, frente a un inmenso mar de olivos y un cerro calizo a sus espaldas. Hay que caminar sin prisa y perderse por el barrio viejo de calles empedradas, detenerse ante las portadas de sus casonas dieciochescas, visitar alguno de sus museos y descubrir la Cueva de los Murciélagos un conjunto arqueológico de excepcional valor.
En tu visita no dejes de: Recorrer el Parque Natural de las Sierras Subbéticas, a un paso de Zuheros, con miles de hectáreas de bosque mediterráneo de encimas y alcornoques donde disfrutar del turismo activo. Copy: Eduardo Grund.
GRANADA, PAMPANEIRA
En un paisaje de pueblos blancos bajo las montañas más altas de España reposa Pampaneira recostada sobre la ladera de la montaña. A su entrada un letrero hecho en azulejos nos recibe con la frase: ‘viajero, quédate a vivir con nosotros’ en un alarde de hospitalidad. De calles estrechas y empinadas, plazas asimétricas y casas aterrazadas con tejados que se cubren de piedras de pizarra y soportan unas peculiares chimeneas, compartiendo un estilo arquitectónico propio de la Alpujarra.
En tu visita no dejes de: Recorrer los otros pueblos alpujarreños como Bubión, Capileira, Trévelez, Órgiva o Lanjarón, a la puerta de entrada de la Alpujarra.
HUELVA, ALÁJAR
Un pueblo encantador oculto entre las montañas de la Sierra de Aracena. Llegar a él no es fácil, hay que sortear curvas y pendientes de estrechas carreteras de montaña pero sin duda merece la pena. Sus casitas son encaladas, sus calles estrechas y sus plazoletas irregulares y tras un paseo por ellas hay que descubrir la famosa Peña de Arias Montano y la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles que se alzan sobre la localidad.
En tu visita no dejes de: degustar el mejor jamón ibérico, el producto estrella de la zona y de la gastronomía española y visitar algún secadero para descubrir sus fases de elaboración. Copy: Pepe Lucas.

martes, 18 de agosto de 2015

¿Y si pruebas la experiencia de navegar en velero por el Cabo de Gata?

Refugio de hippies y bohemios, de aquellos que buscan un litoral virgen alejado de la vorágine urbana, sin hoteles ni chiringuitos, en ocasiones sin carreteras asfaltadas, pocos lugares resultan tan apropiados para ser explorados desde el mar como el Cabo de Gata, enAlmería. Especialmente si se hace a merced del azote del viento.
Si por tierra puedes aspirar la esencia de su paisaje desértico, de sus pueblos de arquitectura típica, por mar asistirás a la mejor baza que ofrece este parque natural: acantilados volcánicos, calas recónditas que se cuelan por la sierra, arrecifes de coral y antiguas atalayas que defendieron este lugar del ataque de los piratas.
Recorrer el Cabo de Gata a bordo de una embarcación con las velas desplegadas es una experiencia ligada a la sensación de libertad. Pero es además la mejor manera de que conozcas rincones que son inaccesibles a pie y donde el baño [sobre todo si es con gafas y tubo] tiene una grata recompensa: unos fondos acuáticos tapizados de praderas de poseidonias que son el hogar de peces, crustáceos y moluscos únicos en los mares europeos.
LA TRAVESÍA
Los puertos de Garrucha, Carboneras y San José son los puntos de partida de estas travesías en velero operadas por un puñado de agencias, como Caboteando [caboteando.com], Almería Charter [almeriacharter.com], El cabo a fondo [velerocabodegata.com], Branquias [branquias.es] o Spal [spal.es]. Las posibilidades son múltiples: desde paseos de un par de horas por la mañana (a partir de 50 €) o para contemplar la puesta de sol, hasta excursiones de varias jornadas en las que el barco fondea para dormir en los camarotes bajo la luz de las estrellas. Si bien el trayecto, comandado siempre por una tripulación experta, permite participar en las tareas náuticas, también existe la opción de alquilar un velero sin patrón (a partir de 250 € al día los de menor capacidad), aunque para ello se requiere la titulación del PER que autoriza dirigir embarcaciones de recreo.
DESDE GARRUCHA
Después, para elegir la ruta, habrá que ver que si sopla el levante o el poniente, sopesar los enfados de la mar. Tal vez navegar por el norte desde Garrucha para divisar la blancura de Mojácar y después seguir por la cueva del Lobo hasta la playa de Las Macenas, vigilada por la torre de un castillo.
DESDE CARBONERAS
Desde Carboneras se llega a los enclaves más bellos del litoral español: la rectilínea cala de los Muertos, flanqueada de rocas multiformes, donde el mar es turquesa gracias a sus fondos claros de suaves guijarros. Es esta, tal vez, la travesía más agradecida, puesto que en ella no solo se abarca la isla de San Andrés [declarada Monumento Natural] y el famoso faro de Mesa Roldán [el más alto de la península ibérica], sino también algunos de los pueblos más pintorescos [Agua Amarga, Las Negras o la Isleta del Moro] y calas enmarcadas por dunas fósiles y palmeras con un encanto irresistible: la del Plomo, la de San Pedro o el Playazo de Rodalquilar, con la torre de Los Alumbres y la batería de San Ramón.
DESDE SAN JOSÉ
Desde el puerto más meridional, la ruta apunta hacia los largos arenales deMónsul y Genoveses, protegidos por nuevas calas aptas para el submarinismo. También aquí descansa otro de los hitos del parque: las piedras fantasmagóricas del arrecife de las Sirenas, antiguas chimeneas volcánicas donde antaño residía una comunidad de focas monje. Un final redondo para una travesía a toda vela por esta costa salvaje.
DÓNDE DORMIR
En Agua Amarga, en LA JOYA [realaguamarga.com]. A cinco minutos del pueblo, con suites exquisitamente decoradas y equipadas con jacuzzi privado. Y en el solitario cortjijo LA ALMENDRA Y EL GITANO[laalmendrayelgitano.com]. En Rodalquilar, en EL JARDÍN DE LOS SUEÑOS[eljardindelossuenos.es]. Un cortijo centenario emplazado entre el desierto y el mar. Las habitaciones y suites están repartidas por un inmenso jardín en torno a la piscina. El desayuno es casero y exquisito.
DÓNDE COMER
En Agua Amarga, en LOS TARAHIS [restaurantelostarahis.com], referente de cocina mediterránea en la misma playa.
En Rodalquilar, en LA TASQUILLA [Tel 950 38 98 16], con una encantadora terraza y que ofrece una deliciosa cocina de mercado.
Y en Carboneras, en EL SALAERO [laspalmas-hoteles.es], platos tradicionales y otros más creativos en un moderno establecimiento frente al mar.

viernes, 14 de agosto de 2015

En busca de atardeceres, acantilados y calas solitarias por la Ibiza más desconocida

Ibiza tiene una capacidad camaleónica para adaptarse a cada viajero. Y Es Amunts es un lugar reservado a los que buscan sentir el aliento de la naturaleza y palpar la huella de las tradiciones. Explorar este vasto territorio virgen te llevará a deambular por caminos inesperados, descender acantilados a pie y encontrar calas solitarias, incluso en estos meses estivales, cuando la isla es el epicentro del Mediterráneo.
SANT ANTONI, COMIENZO DE LA RUTA
El mejor punto de partida es Sant Antoni, con parada en cala Salada, donde arranca el territorio de Es Amunts, para continuar hasta Santa Agnès de Corona. Este municipio llano, agrícola y ganadero posee una enorme extensión de almendros y en enero y febrero esbozan un paisaje onírico gracias al manto blanco de la floración.
EN “LAS PUERTAS DEL CIELO”
Conviene que te asomes a su acantilado, bautizado como “las puertas del cielo” por los primeros hippies, contemples la pétrea belleza de los islotes de Ses Margalides y camines junto a las casas payesas encaladas, construidas a palmos y pies hace siglos. Y si tienes más sed de aventura puedes descender a pie hasta la cala de Ses Balandres por un recorrido que deja sin aliento, literal y metafóricamente.
ENTRE VIÑEDOS
De ahí a la llanura contigua, el Pla de Sant Mateu, famosa por sus vides y la elaboración de unos tintos afrutados y golosos, e inicio también de otra ruta de senderismo espectacular, la que lleva a Cala d’Albarca, con su puente de piedra modelado por la naturaleza y su costa salvaje. En las cercanías, en época de lluvias, tienes que visitar además Es Broll de Buscastell, una zona de cultivos impulsada por los árabes hace un milenio, repleta de canales, acequias y albercas.
SANT MIQUEL
Atravesando huertas y naranjales se alcanza el pueblo de Sant Miquel. Su iglesia-fortaleza del siglo XV, con una atípica planta de cruz latina y capillas decoradas al fresco, compone una postal imprescindible. A sus pies encontrarás los talleres de reconocidos artesanos y un bar-estanco de visita obligada: Can Xico de Sa Torre, donde atravesar su entrada es como retroceder cien años en el tiempo.
UN PUÑADO DE CALAS Y UNA CUEVA
En este entorno hay que descender en coche hasta algunas calas de gran belleza, como Es Portitxol, Benirràs, Es Pas de S’Illa, Caló des Multons y el Port de Sant Miquel, donde aguarda la cueva d’en Marçà, con un interesante recorrido entre estalactitas y corrientes de agua. Frente a esta, en lo alto del acantilado, despunta la imponente torre de Balanzat.
EL POBLADO DE BALÀFIA
En la zona interior de Es Amunts se encuentra el poblado de Balàfia, a pocos metros del pueblo de Sant Llorenç, una antigua alquería árabe que en tiempos medievales fue reconvertida en un conjunto de casas agrícolas atípicamente agrupadas y dotadas de torres prediales para salvaguardarse de los piratas.
SANT JOAN
Después de pasar por Sant Joan, la capital de Es Amunts, pequeña, coqueta y con un puñado de bares y comercios de lo más auténtico, camino a Portinatx se descubre un rosario de calas poco frecuentadas: Es Canaret, Cala Xarraca, S’Illot, Cala Xuclar y la escondida Cala d’en Serra, con su apacible chiringuito.
POR LA IBIZA MÁS RURAL
Desde Sant Joan tienes que descender a la aldea de Sant Vicent, antaño aislada del resto de Ibiza, en cuyos campos aún puedes observar escenas propias de la Ibiza rural. Su pequeña iglesia resulta especialmente llamativa, al igual que el santuario púnico de la cueva de Es Culleram; el Port de Ses Caletes, precioso rincón marinero, y Sa Cala de Sant Vicent, la playa más extensa del norte, abierta al islote de Tagomago. Es Amunts concluye en S’Aigua Blanca, un arenal de tradición nudista en la afueras de Sant Carles donde se impone la costumbre de zanjar el paseo en el bar Anita, eso sí, degustando una copa del denso licor de hierbas ibicencas que allí preparan.
NO DEJES DE… Conocer Benirràs, la playa mítica de Es Amunts a la caída del sol. En verano, junto al Cap Bernat, un puntiagudo monolito que se yergue en mitad del horizonte, el crepúsculo transcurre al ritmo de docenas de tambores, que componen un ritual único en la isla. Llaman la atención las casetas varadero que se arremolinan en los extremos y los chiringuitos de pescado.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Maspalomas, la inspiración de Ariadne Artiles

No hay ocasión que no aproveche Ariadne Artiles, para contar a través de las redes sociales a sus seguidores las virtudes de su tierra. Y Maspalomas es una de ellas, además de una de sus más importantes fuentes de inspiración. Aquí la modelo posa para revistas, campañas publicitarias, pero también se divierte jugando a las palas, su deporte preferido, y también practicando padel surf. El surf le encanta, pero dice que no se atreve todavía con él, y lo que sí hace en la playa es correr, bucear y hacer yoga, “ejercicios buenísimos para eliminar los excesos y empezar el día con energía”.
¿ Y qué tiene Maspalomas que tantos halagos merece de la modelo, viva imagen del encanto canario? Para empezar sus dunas, un inmenso arenal dorado que recuerda en pequeño a algunos desiertos africanos. En este fascinante espacio de alto valor ecológico se alternan largas playas, un gran palmeral, una charca de aguas someras y un extenso campo dunar que ofrece un espectáculo visual único al caer el sol o al amanecer.
Un faro domina las dunas. Está en el extremo meridional de la isla y ahí lleva desde 1861. Si entonces era un paraje deshabitado, la única construcción en la larga línea de arena que unía la playa del Inglés y Maspalomas, ahora es una concurrida zona donde se concentran hoteles, tiendas y locales de ocio, además de uno de los mejores rincones para hacer surf. Aida Artiles, hermana de la modelo, da fe de ello. Aunque también da pistas de otras playas de Gran Canaria, como las de Arguinegín, San Agustín y Juan Grande, para practicar esta modalidad deportiva.
A la izquierda, mirando desde el mar, arranca el paseo que lleva a la playa de Meloneras, donde se puede visitar el yacimiento aborígen de Punta Mujeres y se disfruta de uno de los más animados ambientes del sur de la isla; a la derecha, quedan las dunas y la playa de Maspalomas. A poco que uno se vaya alejando del faro en dirección a ellas se esfuma todo rastro de presencia humana y son las aves las que reinan en este hábitat natural.
Se puede ir en busca de las lujosas urbanizaciones de la playa del Inglés, unida a la de Maspalomas –es realmente la misma playa pero con otro nombre- a lo largo de varios kilómetros de arenas blancas y finísimas, pero para disfrutar del paraje protegido en toda su extensión hay que adentrarse en este desértico espacio.
Si en el palmeral crecen múltiples ejemplares de este endemismo canario, y las aguas de la charcha son frecuentadas por numerosas especies de aves, en busca de la sugestiva sucesión de dunas móviles modeladas por el viento procedente del océano que en algunos casos llegan a alcanzar más de diez metros de altura llegan los que buscan intimidad entre las dunas, tomar el sol alejados de miradas indiscretas o los que se apuntan a disfrutar de la experiencia inolvidable de caminar por ellas a lomos de un dromedario. Tras ellas, el permanente horizonte de un profundo color azul, el mismo que tiene enamorada a Ariadne Artiles. Cuando se contempla in situ se entiende todo.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Perdidos en el paraíso de Fiyi, el elegido por Carlos Felipe y Sofia de Suecia

Una isla totalmente privada, en un resort de lujo y al otro lado del mundo. Cuando uno busca lujo sin ser detectado este archipiélago de los Mares del Sur es perfecto. Los recién casados (sin decírnoslo) encontraron en él el destino perfecto para su luna de miel. Como muchos otros famosos.

Sé sincer@, ¿cuántas veces ha pensado en perderte en una isla desierta, con playas interminables de aguas transparentes, palmeras y el océano para ti solit@? Seguramente que en más de una ocasión, pero ¿dónde están estas islas de postal? Pues, algunas de ellas en Fiyi, un bellísimo y remoto archipiélago situado en el Pacífico Sur en el que los Reyes de España pasaron su luna de miel y ahora ha sido elegido por Carlos Felipe y Sofia de Suecia para después de su enlace.
Entre las 300 islas que forman este exclusivo lugar que parece tocado por los dioses y que bien podría definirse como uno de los últimos paraísos vírgenes que aún quedan en el mundo donde disfrutar del lujo sin ser descubierto estáLaucala, la elección de los recién casados suecos. Una isla perteneciente al multimillonario empresario sueco Dietrich Mateschitz, propietario de la marca de bebidas energizantes Red Bull, quien la compró a la familia a Forbes por 7 millones de libras esterlinas.
Las señas de identidad del Laucal Resort, por el que también ha pasado Elle Macpherson, son sus playas de película, sus bosques de cocoteros, sus manglares vírgenes, arrecifes de coral llenos de vida marina, montañas volcánicas cubiertas de vegetación y unas villas exclusivas que se distribuyen por el extremo norte de la isla. Todas son diferentes, al más puro estilo tradicional, rodeadas de selva, abrazando un acantilado, en el punto más alto de la isla, con techos de paja, materiales naturales, jardines privados con piscinas infinitas
Aquí se viene a disfrutar de la impresionante naturaleza, pero también de un abanico de actividades deportivas que van desde bucear en un submarino único a emprender excursiones a pie por la selva, hacer cabalgatas a caballo, practicar surf, jugar al golf en su campo de 18 hoyos y hasta a conocer las tradiciones locales, la cultura y la arquitectura de uno de los pocos pueblos tradicionales que quedan en Fiyi.
De los 12 kilómetros cuadrados que tiene esta isla, a la que solo se puede acceder en avión privado desde el aeropuerto de Nadi –situado en Viti Levu, la isla principal del archipiélago-, el resort ocupa solo un tercio, el resto es un lugar virgen que sirve de hogar a algunas de las aves y los animales más raros del archipiélago. Esta valiosa riqueza natural exuberante acoge granjas orgánicas y huertos que abastecen de materias primas a los restaurantesdel resort, además de especias para los memorables tratamientos que se brindan en el spa. También su cocina se nutre de la riqueza que se esconde bajo las aguas cristalinas que rodean la isla, en forma de delicias marítimas de primera clase.
Así es Laucala, lo más parecido a un jardín del Edén que solo unos pocos privilegiados hana descubierto y que a otros muchos les gustaría descubrir.