sábado, 21 de diciembre de 2013

El baile de las auroras boreales

La visión es casi apocalíptica; los dibujos, siempre cambiantes, y los colores, fascinantes. La emoción de presenciar en el norte de Laponia, durante las noches claras y estrelladas del invierno, una aurora boreal es una experiencia única en la vida. Su baile en las alturas, a más de 100 kilómetros de distancia, lo provocan las partículas cargadas electrónicamente y transportadas por el viento solar al impactar a gran velocidad con los átomos y moléculas de la atmósfera terrestre. Un fenómeno tan poderoso y único que es capaz de encender el nevado paisaje ártico. En la Laponia finlandesa se contemplan haciendo senderismo con raquetas, desde una moto de nieve, practicando el esquí de fondo o en un trineo de huskies, pero nada como apreciar las auroras boreales desde un iglú de cristal con todas las comodidades. Cuando este show tiñe de azul, violeta, verde y rojo el cielo es cuando uno parece estar viviendo un sueño.



Cada exhibició auroral es diferente, pero las formas más frecuentemente vistas son las cortinas de luz verde y los arcos brillantes.



Admirar la aurora boreal en un bosque invernal mientras se camina con raquetas de nieve o se practica esqui de fondo es una experiecia casi sobrenatural en Finlandia.



En Finlandia, las noches son lo suficientemente oscuras para contemplar las auroras boreales. Verlas requere cielos despejados y un poco de suerte. Ya la experiencia única resulta única si se completa con pasar la noche en un tipi.















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